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Vórtice Polar y 'agujero de ozono'
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El 'agujero de ozono' se produce principalmente en la Antártida, que es donde la estratosfera alcanza las temperaturas más bajas y donde se forma el vórtice polar antártico y las nubes estratosféricas polares. El vórtice polar consiste en un fuerte cinturón de vientos que se forma en invierno, una zona donde los vientos imprimen al aire un recorrido casi circular o en espiral aislando el aire que se encuentra en su interior del aire que llega de latitudes más bajas.

Las corrientes de circulación del aire en la estratósfera baja y media favorece, especialmente en el verano del Hemisferio Norte (invierno del Hemisferio Sur), el ascenso de las masas de aire ricas en contaminantes (CFCs) y su transporte de norte a sur, descendiendo sobre las regiones antárticas. A su vez, durante el invierno austral, se forma el vórtice, que aisla el aire de su interior e impide su mezcla con aire del entorno. Dentro del vórtice, con la llegada de la luz solar durante la primavera, es donde tienen lugar los complejos procesos fotoquímicos que determinan la drástica disminución del contenido de ozono en su interior.
El "agujero" debe su conformación, entonces, al vórtice estratosférico polar. Su movimiento oscilante y casi circumpolar obedece a los desplazamientos del mismo.

Esto no ocurre en el hemisferio norte, donde el vórtice no es tan fuerte y no aísla tanto el aire que se encuentra dentro, del que se encuentra fuera. Es decir, en el hemisferio norte se forma un vórtice más diluido, esto hace que la temperatura no sea tan baja como la de la Antártida y permite la entrada de masas de aire más ricas en ozono, que proceden de latitudes más bajas.

En la Antártida, el aire que está dentro del vórtice está casi completamente aislado, la temperatura disminuye hasta valores de -90ºC, dando lugar a la formación de las PSC (nubes estratosféricas polares), a unos 20 kilómetros de altura. Esta es la clave de la destrucción, ya que en ellas se producen las reacciones químicas que darán lugar a la destrucción del ozono y en la que están implicados el cloro y el bromo presentes en la atmósfera. Cuanto más abundantes sean estas nubes, más destrucción de ozono se producirá.